miércoles, 18 de abril de 2012

Para la luz de Nuria, de cora (Que brille entre tinieblas esa luz)


Recomendaciones y/o prerrequisitos puntuales antes de ponerse a hablar “pluma de burro” o despotricar coprológicos agravios contra NURIA>

a) Antes que nada cúrtase, “coja pela” o foguéese debidamente en una sala de redacción (no gubernamental, of course), de modo que su deslumbrante notoriedad mediática no se estrelle inevitablemente de bruces –como en efecto– contra las secuelas de su temerario, circense y remunerado acervo periodístico-conceptual, versión Funglode

b) Enjuáguese repetidas veces la boca (recónditos molares y lengua especialmente incluidos) con una buena dosis de antidiarreico verbal radiofónico, anti partidarismo ultra plus y objetividad sin fines lucro, tres veces al día…

c) Añádase a la rutina anterior una dosis aún mayor, preferiblemente
intravenosa, de jarabe anti parasitismo estatal. Consúmase después de cada exquisita cena, seminario y/o degustación de vinos sufragada obsequiosamente con fondos públicos, para mejor deleite de los invitados

d) Por último, le recomendamos con carácter de urgencia, antes de que pruebe usted el primer bocado o ingrese a cabina cada mañana, una pequeña dosis ético-periodística y cívica de Núñez Grassalls 014… si acaso soporta su organismo “light” este último y tan fulminante laxante purificador, mortal para los chupópteros, bocinas mañaneras y demás gérmenes nuriofóbicos...

(AP)

martes, 26 de abril de 2011

DERECHOS, DERECHOS, AL DIABLO CON ESO


Si una mujer aspira, es porque tiene derecho a aspirar. Los derechos políticos y civiles no establecen distinción. Esto, claro está, si se vive en una democracia auténticamente representativa y real, no fingida ni disfrazada con el manto oscuro y mentiroso de filosofías y sofismas liberales.

De tan solo leer estas líneas, cualquier dominicano, incluso hasta los mamandos, sabría de inmediato que hablo del atropello del que fue víctima la esposa del presidente Leonel Fernández, la señora Margarita Cedeño, nacida y criada en este pedazo de tierra moralmente árida; donde el morbo maldito, ese que se alimenta de la desgracia ajena, no nos permite crecer sino en la mente igualmente perversa de nuestros políticos corruptos, sinvergüenzas y sin escrúpulo para mentir y burlarse de la ignorancia parida. De todos los partidos y credos.

¿Qué razón había para despojar a una ciudadana dotada de derechos constitucionales, sociales, cívicos y naturales de una aspiración legitimada y canalizada por las vías institucionales preestablecidas? Pues, ninguno. Su pecado capital fue haber nacido mujer en un país donde todos hablan de democracia y muy pocos conocen de sus bondades. Sí, así de simple.

De nuevo, el sistema de partidos trasnochado que nos inunda y atormenta día y noche mostró su filosas garras para atentar contra alguien que bien pudo darnos una lección de arrojo y atrevimiento, transitando el camino angosto y difícil de hacer política en una sociedad machista, excluyente y ridículamente clasista.

Qué suerte que este blog no está hecho con fines lucrativos, porque el morbo se asomaría para decirme que la esposa de Leonel Fernández pagó por este escrito. Qué suerte que a esta hora, 12:15 de la medianoche, cuando escribía esta entrada, no había nadie despierto para escuchar mi profundo suspiro de frustración e impotencia solitarias.

No es tan solo por Margarita, es porque si mañana a cualquier mujer se le ocurre, también le harán lo mismo: terminará vilmente aplastada y sin defensores a la vista. O talvez peor, porque no siempre tendrá la dicha de ser la mujer de un mandatario más preocupado por su devenir político, que por hacer valer la Carta Magna que defendió hasta verla promulgada y catastróficamente vigente.
O.Q.

viernes, 15 de abril de 2011

DE VUELTA AL DESAHOGO


Tenía tanto tiempo que no escribía en este hueco cibernético, que no niego mi haraganería para retomar una de las cosas que más me apasiona en esta mundo de vivos,comunicar con la palabra servida en una espacio en blanco. Pero, a quienes siguen este blog, no se hagan ilusiones, solo escribo para decirles que las ganas han vuelto y que nada especial motivó la desactivación de este invento. Fue solo haraganería. Solo eso.

Y prometo que ahora que estoy de vacaciones escribiré sobre Margarita, la esposa de Leonel Fernández, el presidente que a regañadientes desistió de una nueva postulación. De doña Margot escribiré,sí señor. Y también de su esposo. Sí, el mismitico que se le hacía la boca agua por encontrar una brecha dentro del mar de ignorancia que inundad nuestro pueblo, para dejar colar la posibilidad de seguir haciendo lo que siempre ha hecho, "servirle" al pueblo dominicano desde una posición pública. Este cohete.
Seguimos en contacto.

jueves, 23 de diciembre de 2010

NAYELI, UNA SONRISA ASESINADA


Vianco Martínez

La comunidad sureña de Padre Las Casas está en pie de lucha desde hace días porque le han malogrado una de sus sonrisas. Nayeli se llamaba y vivía en uno de los barrios altos –que es además, uno de los barrios pobres- de esa localidad.

Los hechos sucedieron así: Nayeli, la más pequeña de los cinco hijos del matrimonio Rivera Delgado, salió de su casa rumbo al colmado de la esquina y no volvió más. Dada la alerta de la desaparición de la niña por sus familiares, el pueblo de Padre Las Casas, organizado en múltiples brigadas, se tiró a las calles a buscarla. Rastreó la localidad de un confín a otro, fue a los hospitales, fue al cuartel de la Policía, miró en los callejones y miró en los caminos, pero no tuvo éxito en la búsqueda.

En el momento más alto de la desesperación, el pastor de una iglesia del pueblo salió como un alma en pena a recorrer las calles con un megáfono en la mano pronunciando el nombre de la niña a los cuatro vientos, con la secreta esperanza de que ella respondiera al llamado y que todo Padre Las Casas retornara a la normalidad. Pero todo lo que encontró a su paso esa noche -la noche más triste de los tiempos- fue silencio.

El pasado domingo 12 de diciembre, con las primeras luces del día, un hombre que iba hacia el lugar donde atiende sus animales encontró en su camino, enredado entre los matorrales, el cadáver de la niña.
Nayeli fue violada y asesinada y su muerte ha pesado más que la cadena de montañas de su tierra y ha conmocionado hasta el delirio al pueblo que la vio sonreir durante sus ocho años de vida. Desde aquel domingo siniestro en Padre Las Casas no se habla más que de la niña muerta.

Antes de que asesinaran a Nayeli, Padre Las Casas ha tenido la tranquilidad de los pueblos que miran a la montaña. Por sus calles y caminos va siempre un río de gente que anda jarda arriba y jarda abajo saludando a todo aquel que se cruza en su camino. Y esa tranquilidad, junto a la vocación de paz de sus pobladores, ha sido su orgullo y ha sido su más caro tesoro.

Lo único que perturba la tranquilidad de los padrecasenses, en especial de aquellos que viven en las estribaciones de la cordillera, es la crecida de los ríos durante la estación de las lluvias.
Hoy que ha muerto una niña, en un episodio que no tiene precedentes en esa comunidad, sus moradores están sobrecogidos porque piensan que terminó el tiempo de la tranquilidad y empezó el tiempo de los tártaros.

En medio de su dolor, el pueblo de Padre Las Casas lo único que necesita es que se haga justicia. El lunes 20 de diciembre, en la mañana, la comunidad realizó una marcha para hacer sentir ese anhelo. El pueblo tomó las calles para acompañar a los parientes de la víctima en su reclamo de justicia y, en una marcha multitudinaria, fue cuadra por cuadra y oficina por oficina pronunciando en voz alta el nombre de Nayeli.

Al final de la jornada, el reclamo de justicia se llenó de luz. Se encendieron velas en todo el pueblo, mientras la noche seguía su paso con ese silencio adolorido que aprendieron de golpe, en una sola mañana, los habitantes de Padre Las Casas. Más claro de ahí no puede expresarse un pueblo.

Ahora, lo demás depende de las autoridades judiciales. Por alguna razón la comunidad no cree en la Fiscalía y sospecha, con ese fino olfato con que ha aprendido a dudar de los funcionarios, que están protegiendo a alguien. Tras el asesinato de Nayeli fueron arrestados trece sospechosos. Tras la depuración solo quedó uno, que fue recluido en la cárcel de Azua.

Según los informes, el detenido sufre de problemas mentales. Si está habilitado para secuestrar una niña, cometer un crimen tan horrendo y, sin compañía de nadie, guardar el cadáver en unos matorrales e irse silbando como si nada hubiera sucedido, es cosa que los moradores de la comunidad aun no se deciden a creer.
Nayeli está muerta. Solo hay que ver su fotografía para darse cuenta de la luz que se ha perdido y ponderar el tamaño de su ausencia.

Nayeli era el nombre de una sonrisa y era el nombre de una esperanza. Nayeli era la alegría de una familia y la ilusión de un lugar. Hoy Nayeli, víctima de la violencia ciega de este tiempo, es el nombre de un símbolo y de un reclamo, el nombre de un grito desesperado. Ojalá que Nayeli no termine, como muchas otras, siendo el símbolo amargo de la impunidad.

sábado, 30 de octubre de 2010

HISTORIA DE UN SECUESTRO FRUSTRADO





Sentada en un destacamento de Los Minas, todavía en ropa de dormir, una madre hace esfuezo para no estallar en llantos. Fue temprano en la mañana del pasado viernes, exactamente quince minutos después de las 6:30, hora a la que usualmente su hijo, de 17 años, sale para el colegio. Fue el propio adolescente quien notificó por teléfono que estaba en manos desconocidas. Los detalles no fueron necesarios, su madre interpretó de inmediato que le habían raptado “lo único que tengo, mi muchacho”.

Después de escuchar la voz de su hijo, Inés Abad Jolly cuenta que los nervios la traicionaron. Entonces no supo qué hacer. “Mami, ocurrió lo que tú siempre me repetías, que me cuidara. Él me decía, mami, dale todo lo que te pidan; dáselo”, recuerda esta mujer, casada con un estadounidense que habla poco español, pero igualmente confundido con lo que pasaba.

Estaban en la oficina del director adjunto de Investigaciones Criminales del muncipio Santo Domingo Este, coronel Rafael Herrera Valenzuela. Lo peor ya había pasado. El adolescente permanecía callado, con las manos metidas entre las piernas inquietas, aun nervioso por el impacto de la experiencia. Y sus padres, mirándolo fijamente, como si no creyeran que el heroísmo policial le devolvió sano y salvo a su única cría.

La Policía sospecha que la trama para secuestrar al menor envuelve al taxista William Abreu, conductor de la unidad 713 y afiliado a la compañía Hight Class. Abad Jolly explica que este hombre tenía dos años como transportista de su hijo, que actualmente cursa el cuarto nivel del bachillerato y cumple con el reglamentario servicio social de 60 horas.

Por el tiempo que tenía el taxista transportando a su hijo, la emocionada madre no reparó en investigar si quien había ido a su residencia era realmente la persona que llevaba dos años haciendo este oficio. Abad Jolly simplemente observó el carro color gris, propiedad de Abreu , sin imaginar que dentro del automóvil habían tres hombres con su hijo encañonado.

“Luego de que mi hijo llamó y me dijo, ‘mami, me tienen secuestrado’, uno de los secuestradores cogió el teléfono y me pidió que buscara 75 mil dólares, antes de la 10:00 de la mañana, o si no `le matamos a su hijo. Eso es lo único que tu tienes`. Y yo me volví loca”, cuenta Abad Jolly.

Las aprehensiones sobre la posible complicidad de Abreu con este secuestro se desprenden de las versiones que ofreció cuando un oficial de la Policía de la parte oriental de la capital ubicó y enfrentó a los malhechores, logrando recuperar al menor con vida, y sin darle un solo centavo a los criminales que lo tenían.

Abreu alega que los secuestradores primero lo raptaron y le quitaron el carro, por considerarlo una pieza clave para materializar el crimen, talvez por la cercanía a la familia que en ocasiones también le prestaba dinero. Al momento del rescate, ejecutado por el primer teniente Héctor Julio Manuel De la Paz, el taxista no estaba con los raptores: asegura que logró escapar prodigiososamente.

De la Paz se enteró del secuestro, porque supo que un auto corría veloz por una zona llamada Agua Loca. Dice que iba en un motor y pidió al motociclista que se dirigiera al lugar indicado. Allí alcanzó a ver el carro con las generales descritas. Solicitó refuerzos y, en cosa de minutos, los secuestradores no tuvieron otra opción que abandonar su blanco de ataque y darse a la fuga.

Abreu está preso en el destacamento Felicidad, del sector Los Mina, para que explique, entre otros pormenores, por qué cuando advirtió la presencia del teniente De la Paz alegadamente se echó a correr despavorido. El menor está en casa con sus padres. La Policía sigue los pasos de sus raptores.
Oscar Quezada

martes, 19 de octubre de 2010

DOMINICANOS QUE TRIUNFARON EN CHINA



Shanghai, China. Es cierto: los dominicanos están por todas partes. Para muestra, basta la historia de Pedro Taveras, quien hace once años probó suerte por el mundo asiático, y sin proponérselo terminó viviendo en Shanghai, la ciudad más moderna de China.

A Pedro solo le falta tener las características faciales de los chinos. Pero después, habla, convive, piensa y actúa como los chinos. Y para colmo de su transformación cultural, hasta adquirió las mismas habilidades comerciales de los chinos: actualmente preside una empresa de importación de alimentos y bebidas. Dice que le va “muy bien”.

Pedro vivió en Panamá, donde se inició en los negocios enviando a Santo Domingo medicinas naturales que eran comercializadas por un tío. Su viaje a China lo decidió un 15 de mayo del 1999, mientras viajaba de Santiago a la capital. “Sucede que tres días después estoy volando para Taipei. Volé de Santo Domingo para Panamá y después vine para China”, recuerda.

Pedro es educado y de trato caballeroso. Sus habilidades comunicativas también son ostensibles. Pero lo más importante, maneja el idioma chino y el inglés a la perfección, condición que sumado a su esencia hispana dan un valor agregado a su estadía y actividades comerciales, en un país que se proyecta como la próxima potencia mundial.

No lo niega. Comenta que cuando llegó a China fue bastante difícil adaptarse a vivir en un país oriental, con costumbres, hábitos y comportamiento verticalmente opuestos a la cultura occidental. “Fue un proceso muy duro”, expresa. Cree que es el primer dominicano que logra quedarse permanentemente en esta nación. Remembrar esta experiencia es para Pedro una forma de demostrar con hechos palpables que cuando se quiere, se puede.

No oculta su regocijo. “Yo vivo cómodo. Vivo bastante cómodo aquí. Tengo lo que necesito para vivir bien”. Pedro tiene dos hijos. La primera nació mientras vivía en Panamá. Tiene 19 años de edad y casi cuatro viviendo en Shanghai. El segundo hijo tiene siete años. Nació del matrimonio con una nacional china. “Se parece más a mí que a su madre”, bromea divertido.

Pedro cuenta que su hija estableció un record en el aprendizaje del idioma chino, porque aprendió a escribirlo, hablarlo y pronunciarlo en un año y ocho meses, sin ir a la universidad ni a ningún centro formal de enseñanza. En este dominicano ajusta el dicho de que hijo de gato caza ratón.

“No es que me he vuelto chino, pero he ido captando esta cultura”, apunta. Sus años en China le han impregnado una filosofía de vida que quiso enviarla en forma de mensaje a su pueblo dominicano. “En verdad me he dado cuenta de que tienen muchos valores que en verdad le harían falta a nuestro país, sobre todo los valores familiares. Ellos son muy unidos a la familia. Tienen y defienden su cultura y no la cambian”.

Vitico es otro dominicano que emigró a China y fue a parar en Shanghai. Incluso, es amigo de Pedro y comparten el mismo criterio sobre las posibilidades de crecimiento en una ciudad con 20 millones de habitantes. Vitico llegó a este país el 27 de febrero del 2008. “Vine a trabajara en una oficina de exportación de mi padre, pero después me dedico a todo: imparto clases de inglés en una universidad, hago de DJ, hago de todo”, explica.

Vitico es de Santiago. Se siente contento en Shanghai, porque considera que hay progreso y oportunidades para todo el que desee trabajar para conseguir su bienestar y el de su familia.

Oscar Quezada

domingo, 17 de octubre de 2010

REDUNDANCIAS: PARA UN AMIGO VALIOSO




La vida se nos va sin darnos cuenta. Marcharnos de este mundo concientes de que mientras existimos nada realmente nos perteneció, es lo que da satisfacción y sentido a la vida; a esta vida. La generosidad no es un bien adquirido. Es también eso, sentirnos satisfechos de haber hecho las cosas bien, sin dañar ni quitar del medio a terceros. Estoy convencido de que, como la humildad, es una riqueza innata, por lo difícil que es aprender a ser humildes y generosos.

La vida, el amor y el contagio de la vida con la separación oscura de la muerte. Un adiós, talvez eterno. La fugaz transformación de la vida, aunque después de todo eso, algo pasajero. No maltratar. No dañar nada ni a nadie. La vida se nos va sin darnos cuenta y, al final, queda la satisfacción de habernos marchado de este mundo, inexistente, concientes de que lo hicimos bien. Difícil tarea, como igual de difícil es ser generosos y humildes.
OQ